Greenpeace nos alerta sobre los plásticos en el mar

No es la primera vez que hablamos del problema que representa los plásticos, tampoco el terrible daño que provocan en el ecosistema marino y, de retruque, a la cadena alimentaría, es decir a nuestro organismo. De seguir así no pasará mucho tiempo que los médicos nos prohíban comer pescado o que directamente se extinga. Muy posiblemente nuestros nietos terminen comiendo pescado exclusivamente criado en piscifactorías, todo por nuestra actual irresponsabilidad.

Creemos que no vale la pena extenderse más en este artículo, cuando la bióloga marina Elvira Jiménez ya lo ha hecho por nosotros en el blog de Greenpeace, con el artículo:

-Mejor sin plásticos-

Peces en peligro de extinción

Del 1953 al 1963 la captura anual de pescados pasó de 23 millones de toneladas a 46, es decir el doble. Actualmente creemos que llega a las 95 millones de toneladas, sin tener en cuenta la pesca a pequeña escala, que debido el crecimiento demográfico en la África, ha aumentado considerablemente.
A pesar del control de los diferentes gobiernos, el Departamento de las Naciones Unidas de Pesca y Acuicultura nos explica que dos especies están a punto de extinguirse, el pescado Globo Chino y el Atún Aleta Azul del Pacífico.

La química verde

 

Este artículo está inspirado en uno de Dolores Bueno y publicado en el Blog de Next Door Publishers

Habíais oído hablar de la química verde?
Yo al menos no, aunque seguramente lo he utilizado o la tengo presente.
La química en sí es una ciencia maldita por multitud de malas experiencias, La doctora Dolores Bueno nos enumera unas cuántas. La química nos ha envenenado cuando no sabíamos controlarla o consideramos que no valía la pena hacerlo, pero también nos ha solucionado los problemas inherentes a la superpoblación, precisamente para descontaminar o deshacernos de los residuos que producimos. Pero, sobre todo, para resolver el gran problema, cómo conseguir las cosas tan necesarias para nuestro día a día sin necesidad de contaminar.

Hace poco un amigo nos habló de los problemas que tenía para combatir algunas enfermedades de los árboles de su jardín, tanto ornamentales como productivos. Cómo evitar la mosca blanca sin echar a perder los limones; cómo conseguir que las hormigas no críen el pulgón, sin necesidad de envenenarlas y arriesgar la salud de su familia. Le dimos unos cuántos consejos.
A veces la solución puede ser mucho más sencilla que ir a la droguería y comprar el veneno más rápido. Para resolver el problema existen otros remedios más originales, prácticos y seguramente más eficientes. Si pones veneno ganarás una batalla, pero perderás la guerra, porque invariablemente hormigas otras zonas vendrán a colonizar tu jardín, tu perro habrá enfermado después de lamer el veneno, no podrás comer tus limones y, finalmente, las mariquitas que comían no sólo el pulgón sino también muchas plagas que hasta ahora nunca habías visto, habrán desaparecido de tu jardín.
Envuelve el tronco de tu árbol con una tira algodón de farmacia y verás como ya no subirán las hormigas, que al no poder cultivar el pulgón en tu árbol, marcharán a otros lugares.
A la mosca blanca la atrae el color amarillo. Coge un saco de plástico de este color, embadúrnalo de cola y verás como las moscas blancas caen a la trampa. Y sí, algunas hormigas quedarán, también un poco de pulgón, y no todas las moscas blancas morirán; pero es que a tu árbol tampoco le va mal luchar un poco, además tendrás las mariquitas como aliadas para esta guerra que ya has ganado.

La doctoranda Bueno nos explica lo que hizo la industria farmacéutica para suplir la corteza del tejo, componente necesario para producir el Taxol, una medicina imprescindible para luchar contra muchos tipos de cáncer. O qué hacer con el CO2, que de ser un enemigo lo podemos convertir en una cosa útil, que, paradójicamente, nos ayude a no contaminar.
Lo llaman Química Verde, en cambio, yo que no soy químico, lo veo como bioquímica, es decir conseguir imitar la que hacen los seres vivos, que como eficientes catalizadores naturales (biomimesis) nos pueden enseñar mucho.

Los hidrocarburos en nuestra vida

Ante todo damos gracias al latín, una de las lenguas más versátiles y clarificadoras que existen, que define muy bien lo que es el petróleo, la unión de la palabra petrus (piedra) y oleus (aceite).

Al petróleo se le considera un combustible fósil, que presumiblemente proviene de la descomposición de material orgánico de millones de años de antigüedad, después de haber quedado prisionero en grandes bolsas en el interior de la corteza terrestre, a veces casi a flor de tierra, mientras que otras a miles de metros de profundidad. Una teoría minoritaria insinúa que el petróleo podría ser de procedencia inorgánica, sin embargo, su estructura química demuestra que proviene de las algas.
Dada la gran variedad que podemos encontrar -en algunos casos puede llegar a contener trescientos componentes diferentes- según su densidad lo dividimos en once grupos. El petróleo también se valora por el nivel de azufre que contiene, siendo el más dulce y valorado el que posee menos del 0,5% de este elemento, que suele ser del que más proporción de gasolinas, y disolventes de pintura y de tinte podemos extraer.

En su primera destilación atmosférica, el petróleo desprende gases, que una vez licuados bajo presión, se comercializan dependiendo su composición: metano, etano, propano y butano, por este orden según el número de átomos de carbono en sus moléculas. El metano solo con uno y cuatro de hidrógeno; el etano forma una cadena de dos, con seis de hidrógeno; el propano tres y ocho de hidrógeno; etc.
A partir de la cuarta cadena de átomos de carbono, hay que añadir temperatura para su destilación. Así para extraer las naftas, que se utilizan como potentes disolventes, y para la pintura, el tinte y otras materias, lo calentaremos a 40°, para así separarlo del resto de derivados; y así sucesivamente, aumentando la temperatura a 70, 100, 130, etc., para, por evaporación, ir separándolos uno por uno.
A medida que se le va añadiendo más temperatura, también vamos extrayendo los derivados más pesados, es decir con más átomos de carbono, que una vez mezclados en una determinada proporción, podremos conseguir la gasolina, el queroseno, el gasóleo, etc. Y también para la elaboración del PET, con el cual se fabrica tejido (poliéster), recubrimientos para metales, envases de todo tipo, piezas industriales de alto rendimiento, etc. incluso muebles o botones.
Finalmente, después de la obtención de todos los derivados que podemos considerar valiosos, nos quedará un importante residuo, altamente contaminante y que tendremos que gestionar: el asfalto.
El asfalto es el hidrocarburo más utilizado de la historia. Los antiguos babilonios ya lo usaban para la construcción.
Hasta que el petróleo no se empezó a explotar como hidrocarburo, el asfalto se extraía de grandes depósitos naturales a flor de tierra. Actualmente sale mucho más barato aprovechar el subproducto casi incómodo de las refinerías, antes que extraerlo de estos yacimientos.
El asfalto se utiliza por pavimentar calles y carreteras, para impermeabilizar terrenos, grandes depósitos de agua y tejados.

Ahora que ya sabemos que el petróleo tiene muchísimas utilidades, muchas más que componentes, puesto que algunos se pueden utilizar para industrias muy diversas, desde la farmacéutica hasta la química, pasando por la alimenticia, de la madera y del transporte, podemos afrontar el problema que podría representar, ya no quedarnos sin él sino eliminar una de sus industrias.
Bien es verdad que la industria, sea por lo que sea, suele adaptarse a las circunstancias, innova con nuevos productos y busca el mejor sistema para vender el que tiene. Uno de los mejores ejemplos son las bolsas de plástico, que hasta hace poco tiempos se fabricaban por miles de millones al día, pero que desde hace unos años su uso y su producción están disminuyendo en el mundo más desarrollado; sin embargo, seguimos consumiendo petróleo, cada año algo más debido a los mercados emergentes. Esto solamente tiene una explicación, la industria que fabrica plástico se ha adaptado y está comercializando otros productos (actualmente todo lo adquirimos envasado de origen). Y es que desde una simple bombilla hasta las olivas que compramos a granel, todo está envasado con PET. Da el mismo que vayamos a comprar con nuestra bolsa plegable para tranquilidad de nuestra conciencia, al llegar a casa descubriremos que hemos consumido más PET que antes. Y lo intentaremos reciclar, preocupados por no estar seguros de si esta multitud de envases son realmente PET, porque nadie nos ha aleccionado sobre esto. Y si por casualidad consiguiéramos eliminar de nuestras vidas el PET, las refinerías se verían en la necesidad de construir grandiosas instalaciones para almacenar y eliminar el derivado petrolífero del cual es originario. El resultado es que el precio del resto de derivados aumentaría en proporción al abandono de la venta de uno de ellos, aparte de añadir el coste de su eliminación, tanto económico como energético.
Para explicar la complejidad de la situación, imaginemos que en las próximas elecciones gana un partido ambientalista, que decide unilateralmente cambiar el asfalto de nuestras carreteras por cemento y residuos de vidrio, con la excusa que se produce aquí, que es más barato y afecta mucho menos el medio ambiente
¿Que hacemos con el asfalto?
Almacenarlo en gigantescas minas abandonadas o eliminarlo a expensas de grandes sumas de dinero y más afectación ecológica.

La protección del medio ambiente en relación al plástico y los residuos petrolíferos:

Uno de los grandes problemas de la industria petroquímica son los gases ácidos, presentes en su mayor parte en los petróleos densos y con mayor contenido de azufre, que son tratados con aminas para aislar los óxidos de azufre y así producir este elemento, de muy poco valor pero altamente contaminante. Sin embargo, para el PET todavía no se ha encontrado una solución satisfactoria.
El PET no es biodegradable, ni siquiera con el tiempo, por lo cual solamente lo podemos degradar artificialmente mediante elevadas temperaturas y abundantes productos químicos, muchas veces también derivados del petróleo. También puede utilizarse como combustible, puesto que al quemar provoca elevadas temperaturas, sin embargo, los gases que produce son muy tóxicos, tanto para el ser humano como el medio ambiente, y de difícil procesamiento. La mejor solución es el reciclado, no tan costoso si lo convertimos en polímeros útiles para la industria.
Actualmente los plásticos se utilizan para infinidad de cosas útiles, desde huesos artificiales hasta fibras de gran conectividad, hormigón, madera artificial, pantallas elásticas, puertas, ventanas y hasta muros; para-choques, alas de avión, barcos, etc. El plástico puede pasar, gracias a la tecnología del reciclaje, de enemigo a amigo, y convertirse en un gran aliado de la naturaleza. Ahora bien, para conseguirlo tenemos que reducir drásticamente el consumo de combustibles fósiles y legislar adecuadamente, para que sea más rentable reciclarlo que producirlo de nuevo.
Además no olvidemos que el mercado es muy inteligente y suele resolver este tipo de problemas. A medida que el mundo utilice menos combustibles fósiles, las diferentes industrias descubrirán nuevos procedimientos industriales. Es decir, otros disolventes y nuevos materiales para suplir el PET.

Para eliminar los últimos residuos de una refinería, incluidos el agua y el suelo contaminados, se utiliza la remediación biológica, que trata de introducir microorganismos o sus enzimas para degradar los hidrocarburos en su última fase, convirtiéndolos en agua, anhídrido carbónico y aminoácidos.
Por desgracia las compañías petroleras, en su afán para obtener beneficios rápidos sin necesidad de grandes inversiones, y por la caída del precio del crudo, abandonan los residuos en los ríos o las tierras que mantienen bajo cesión en los yacimientos difíciles de controlar, casi siempre con el beneplácito de los caciques o gobernadores de la zona.

El Glifosato, entre verdades y mentiras

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Hace unos días y después de leer el artículo de J.M Mulet en Naukas, nos enteramos que los ciudadanos de Monte Maíz, en la provincia de Córdoba en Argentina, padecen entre tres y cinco veces más cáncer y malformaciones que en el resto de Argentina. Tras informarnos a través de algunas páginas de la misma población y periódicos de la comarca, vemos que el Glifosato podría ser, casi con total seguridad, el agente causante del alto índice de tumores y malformaciones en fetos, sea en solitario o en combinación con pesticidas. Los estudios realizados por un grupo de investigadores se anticiparon solo unos días al dictamen de la OMS, que declaraba al Glifosato como probable agente cancerígeno.
Curiosamente el Glifosato es uno de los herbicidas más inocuos del mercado, ya que desaparece antes de recolectar el maíz o la soja, lo que nos deja una duda, que un blog del mismo Monte Maíz disipa. Como viene siendo habitual, el culpable no es el perro sino el dueño. El Glifosato rociado a una distancia prudencial y con el viento a favor no es dañino, pero por lo visto en Monte Maíz el Glifosato se almacenaba sin ningún control en el interior de la población, y se rociaba a pocos metros de las edificaciones, incluso con avioneta. Dicho esto nos preguntamos si en España sucede lo mismo. Sabemos que en el centro de algunas poblaciones rurales, incluso ciudades, podemos encontrar granerías y almacenes de productos químicos. Yo mismo he entrado en una de las primeras y he podido comprar un potente y peligroso plaguicida.
Pero este artículo no va dirigido sobre los efectos cancerígenos del herbicida sino del que hace a las abejas recolectoras.

El Doctor en Ciencias Biológicas Walter Farina, investigador independiente del CONICET, y la licenciada en biología Lucila Herbert, consiguieron vincular el desconcierto de las abejas que recolectan néctar de plantas, con el herbicida Glifosato.
Les enlazo el artículo de la Universidad de Buenos Aires.
También la carta que 60 organizaciones, tanto sindicales como ecologistas, envían a la ministra de agricultura y al ministro de sanidad. Una de las cosas que más llama la atención es la cantidad de organizaciones de apicultores que la firman.

Ahora bien, una de las quejas más recurrentes es por ser cancerígeno, cuando curiosamente es el que menos, con diferencia si lo comparamos con los herbicidas que se utilizan en las plantaciones ecológicas, como el SPINOSAD, permitido en los cultivos ecológicos y mucho más dañino para las abejas. Dicho esto nos hemos de preguntar si tras esta campaña contra el Glifosato se esconde algo. Recordemos que Monsanto ha perdido su patente, de modo que actualmente es uno de los herbicidas más asequibles y que cualquier laboratorio puede fabricar.

El plástico en las aves acuáticas

Un reciente estudio estima que el 90% de las aves acuáticas tiene objetos de plástico en sus entrañas.
Cuando veas una bolsa de plástico, un tapón… en el suelo de tu calle, piensa que tiene muchas posibilidades de terminar en el mar.
Si eres marino hazte un favor, cuida el mar, no lances desechos, como el sobrante de haber pintado el casco, etc. Y no limpies la sentina en alta mar.

La contaminación del agua

Uno de los problemas más graves que tiene Cataluña es la contaminación de sus acuíferos. Según la misma Agencia Catalana del Agua, el 47% de los acuíferos del principado supera los niveles máximos de contaminantes que marca la Unión Europea. Los nitratos, salidos de la gran cantidad de granjas productoras de cerdos y aves, son el principal foco de contaminación con el 38% de los acuíferos. El resto lo es por otros contaminantes, como el cloroetileno, los cloruros y el arsénico.
La situación se ha agravado por el hecho que los nitratos acaban sedimentándose, haciendo imposible o inviable su limpieza. Los acuíferos contaminados por los nitratos tardarán siglos en recuperarse, esto si finalmente las grandes industrias del cerdo dejan de contaminar, cosa que por ahora no sólo no se cumple sino que va en aumento.
Desgraciadamente los antiguos gobiernos catalanes, principalmente los anteriores al Tripartito, escondían o hacían la vista gorda a la mala praxis de las grandes explotaciones de cerdos. El problema no son los cerdos sino la mala gestión. Las pequeñas explotaciones, al ser indígenas tienen cuidado de la tierra y actúan respetando las indicaciones de la Unión Europea, pero no las grandes explotaciones ni el ente que tendría que velar para que sea así.
Cuando acontece un problema tenemos la insana costumbre de recurrir al Estado para que lo resuelva, siempre con mucho dinero por delante, en forma de ayuda o creando la solución, pero que nunca se convierta oneroso para el responsable primigenio.
¿La excusa? Pues en este caso que el cerdo se ha convertido en una de las industrias exportadoras más potentes del territorio, y no conviene malograrla. Pero si analizamos el porque se ha creado esta industria, descubriremos que ha sido promovida por los países consumidores, en este caso Alemania y Austria, que antes eran grandes productores, pero que al hacer números descubrieron que salía más rentable comprar la materia prima a un país sin muchos complejos medioambientales, antes que hacer frente al coste del reciclaje que exigen sus sociedades.

Hasta hace poco los productores habían encontrado la manera de eliminar los purines a través de las centrales térmicas, que los secaban con calentadores de gas para convertirlos en combustible. Este sistema es muy eficiente, pero con la caída de precios de los combustibles fósiles, a las centrales eléctricas no les sale rentable; lo que demuestra que una industria nunca tiene que ser enteramente dependiente de otra, si esta no lo es de la primera.

La solución que los grandes productores han encontrado es abonar las tierras de cultivo con los purines, trasladando el problema a los mismos acuíferos, pero esta vez repartido entre innumerables campos de labranza, o simplemente abocarlos ilegalmente al no tener lugar donde hacerlo.
El problema es, como siempre, económico y de gestión. El precio del cerdo no cuenta con el prejuicio que provoca, entonces los grandes productores pretenden que sea el gobierno, con la excusa de haberse convertido en una industria estratégica, quien financie la gestión de los residuos.
En una economía netamente liberal cada cosa tiene que tener el precio que le corresponde, qué es el que acontece de la suma de los costes de su producción, con los beneficios que pretende su productor.
A todo esto tenemos que sumarle la caída de precios de la carne de porcino, que hace que los productores actualmente casi no ganen dinero.
Actualmente la Generalitat, y se supone que el resto de Comunidades Autónomas deben de estar haciendo el mismo, financia con un 60% la adquisición de la maquinaría para separar los purines y convertirlos en materia aprovechable.

Ahora mismo hay varias maneras de deshacerse de los purines. Evidentemente una parte tiene que ir al campo en forma de abono, pero no más de la permitida por la normativa a efecto de no malograr los acuíferos, que es el que hacen los grandes productores.

– El tratamiento biológico aeróbico, añadido a un fisicoquímico.
Los nutrientes del purines son eliminados biológicamente, mientras que los nitratos lo son con productos químicos, todo esto dentro de plantas que necesitan mucha energía. Este sistema, con ser bastante eficaz, todavía es excesivamente caro para la industria.

– La Biometanización y evaporación del digestato.
Se trata de añadir materia orgánica a los purines, tal como residuos provenientes otros cultivos o la poda de los bosques.
Un vez la mezcla se ha descompuesto quedan tres productos: una parte sólida que puede servir como compostaje; una parte líquida que después de ser tratada, por un lado quedaría agua y por el otro fertilizante; y una parte de biogás, que podría ser utilizada para el tratamiento anterior y para producir la electricidad de la granja.
Este sistema podría ser lo más adecuado y rentable, puesto que los gastos del tratamiento prácticamente se recuperan al cien por cien y hay un ahorro de transporte.

– El compostaje.
Este sistema podría ser el mejor para recuperar grandes espacios donde se haya perdido el manto orgánico. También para recuperar extensiones excesivamente explotadas agrícolamente o de talas de bosques. Todos conocemos grandes áreas despobladas y desérticas de Aragón.

Osos, hibernación y cambio climático

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Las alarmas sobre el cambio climático saltaron tras el descubrimiento de una madre, con dos oseznos campando en pleno invierno por el Pirineo aragonés. Evidentemente el cambio climático terminará afectando a las costumbres de hibernación del ursus arctos. Se ha comprobado que la misma especie, que en el Cantábrico hiberna dos meses, en Eslovenia lo hace tres, mientras en Escandinavia llega a los cinco; lo cual significa que si las temperaturas hibernales siguen subiendo, los osos, no solo de la península ibérica, reducirán su hibernación.
Por otro lado lo sucedido en el pirineo aragonés no debe extrañarnos, una investigación realizada en el 2010 sobre el oso cántabro ya demostraba que que las familias de una madre y sus crías, y también los oseznos menores de dos años, no hibernan en estas latitudes. El suelo no está tan helado y los osos pueden encontrar bellotas para alimentarse.
Ustedes nos dirán que el 2010 no es tan lejano, que entonces ya se daban algunas circunstancias del cambio climático; sin embargo, si repasamos el Libro de la Montería, se supone que escrito por Alfonso XI de Castilla, podremos observar que el gran naturalista del siglo XIV ya había constatado que las familias con oseznos menores de dos años no hibernaban.
Extraído del blog de Juan Ignacio Pérez, en Naukas

El pez León, un exótico problema ecológico.

Compramos exóticos y llamativos animales, aparentemente inofensivos, para llenar nuestras peceras y terrarios, y así poder mostrarlos a nuestros amigos y conocidos. Con el tiempo nos aburrimos y para no matarlos los lanzamos al mar, a los ríos o el campo. En nuestros ríos y lagos la Tortuga Pintada ha destruido gran parte del ecosistema, y no es el único, también el visón y el cangrejo americanos, y muchos otros, incluso insectos.

El pez León es un buen ejemplo, aunque todavía no en nuestras costas, procede de un lugar en el que también es parte de la cadena alimentaria, pero allí donde los hemos lanzado sus potenciales depredadores no lo conocen, de modo que no lo consideran alimento. El pez León coloniza, se expande y arrasa; donde prolifera desaparece el resto de las especies, el mero, el pez loro, el pez mariposa, etc. Es un pez que invade todos los espacios: algares, arenales y arrecifes coralinos; se ha encontrado entre los cinco y los doscientos metros de profundidad.

El coste ecológico de las guerras

Justo ahora empezamos a pagar el gran trastorno ecológico que representó la segunda guerra mundial. También ahora toneladas de residuos radiactivos empiezan a contaminar el Mar del Norte, por el desmantelamiento de la flota de submarinos atómicos de la etapa soviética. Cualquiera diría que todo se acaba aquí, que la hermética Unión Soviética es la causante de la contaminación radiactiva, pero no es así, los EEUU echaron al mar miles de toneladas de residuos radiactivos, sin que nadie supiera nada, y que ahora mismo no se conoce ni la cantidad ni el lugar.
Durante la primera gran guerra y de manera consciente, los alemanes contaminaron y destrozaron la naturaleza a su paso. No hace tanto los norteamericanos hicieron el mismo en Vietnam.
Este fantástico documental explica lo que puede llegar a hacer la guerra, incluso aunque solo sea prepararse para ella.

Un nou ecosistema: la plastiesfera

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Pels nostres mars naveguen milions de tones de diferents plàstics, uns en forma de molècula, altres en fines plaques de molts metres quadrats, bosses de la compra de cents de ciutats i milers de pobles costaners, ampolles i, fins i tot, manses i boies per amarrar xarxes perdudes pels temporals, desenes de milers d’elles. Tot això es converteix en contenidor de petits animals marins, algues i microbis, que estan canviant radicalment l’ecosistema marí, sense comptar els milers de taurons, dofins, balenes i tortugues, que moren ofegats al confondre els plàstics amb meduses.
Els pescadors esportius això ho sabem molt bé. Quan sortim a fer el pop enganxem un plàstic blanc a la popera, i des de la barca pugem i baixem el braç, amunt avall, amunt avall, fins que un pop és enganyat i abraça el plàstic creient que és una pressa.
Unes especies s’extingeixen i altres proliferen amb altres formes, mutacions produïdes pel ser humà. Ara mateix no sabem com acabarà tot això, però el que és segur, és que res serà com abans.

Nueve aves en peligro de extinción

En España, aunque usted no se lo pueda imaginar, hay nueve aves en peligro de extinción, una ya ha desparecido de unas cuantas ciudades, otras a duras penas se mantienen gracias a una dura legislación. Una de ellas, el Gorrión común, su hasta hace poco gran población, disminuye día a día y a pasos agigantados.

Pardela balear pardela balear

Alcaudón chico alcaudón

Cernícalo primilla cernícalo

Cerceta pardilla cercetapardillaseoa

Alimoche alimoche

Urogallo Cantábrico urogallo1

Malvasía cabeciblanca malvasía

Cigüeña negra ciguena-negra

Gorrión común gorrión

Si usted encuentra una ave con signos de haber sido envenenada, no la toque y llame al teléfono gratuito 900.713.182, al SEPRONA: 062 o, si está en Catalunya, a los Mossos: 080

Si usted se encuentra con un animal salvaje herido, por favor, llame al SEPRONA: 062 o, si está en Catalunya, al Cos d’Agents Rurals, 93.561.70.00